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El Super El Niño: Rompiendo Moldes del Pasado

15 de septiembre de 2026·4 min de lectura
Un barco pesquero regresa a un puerto peruano bajo un cielo nublado, con redes vacías.
Ilustración: The Gist · Ilustración editorial generada con IA

El Super El Niño que se está desarrollando este año no solo es notable por su intensidad, sino también por su momento de aparición y características espaciales, que son claramente diferentes de las del pasado. Entonces, ¿qué nuevas respuestas podría desencadenar en el sistema climático? Un artículo de Nature señala que este El Niño es del tipo 'oriental', centrado en el Pacífico oriental, y se ha intensificado mucho antes que los eventos de 1997 o 2015. Esto podría ser un punto de inflexión que no solo representa una anomalía climática, sino que también podría cambiar el 'sabor' del clima global.

Para comprender qué es El Niño y por qué su 'sabor' puede variar, es necesario examinar el mecanismo básico del ENSO (El Niño–Oscilación del Sur). El Niño se refiere al fenómeno en el que la temperatura de la superficie del mar en el Pacífico tropical aumenta anormalmente, alterando los patrones de circulación atmosférica y precipitación a nivel global. La NOAA explica que este fenómeno ocurre a través de la interacción entre el océano y la atmósfera, donde el aumento de la temperatura de la superficie del mar cambia la circulación atmosférica, lo que a su vez afecta nuevamente la temperatura del mar, creando una estructura de 'retroalimentación positiva'.

Sin embargo, como señala Nature, este El Niño es diferente de los anteriores porque es del tipo 'oriental'. Generalmente, El Niño comienza en el Pacífico central y se extiende hacia el este, pero en esta ocasión se ha manifestado fuertemente desde el principio en el Pacífico oriental. Esto sugiere que la distribución espacial de la respuesta climática podría diferir en comparación con casos anteriores.

Las diferencias en el 'sabor' de El Niño ya están mostrando impactos en algunos casos. Por ejemplo, en la costa de Perú, el aumento de la temperatura del mar ha provocado una drástica disminución en la captura de anchoveta, lo que llevó a una interrupción anticipada de la pesca. Esto afecta directamente no solo al ecosistema marino, sino también a la economía pesquera. En contraste, se ha informado que la captura de atún en la costa oeste de Estados Unidos ha mejorado. Estas reacciones opuestas muestran la compleja interacción entre las características espaciales de El Niño y las respuestas climáticas regionales.

Además, este El Niño está influyendo en el aumento de la temperatura media global. El servicio climático de Copernicus anunció que agosto de 2026 fue el mes más caluroso registrado en la Tierra, resultado de la combinación del calentamiento inducido por el hombre y el Super El Niño. El hecho de que El Niño pueda acelerar el aumento de la temperatura global más allá de una simple anomalía climática regional tiene un significado muy importante.

Entonces, ¿por qué este El Niño se está intensificando tan temprano y con un enfoque oriental? Según el diagnóstico de ENSO de la NOAA, desde mediados de 2026, las anomalías de temperatura de la superficie del mar que superan +1.0°C han aparecido en el Pacífico central y oriental, con el índice Niño-3.4 alcanzando +1.2°C y el Niño-1+2 llegando a +2.7°C. Esto muestra que El Niño ya se está manifestando intensamente en un momento temprano, no típico del invierno.

Este fortalecimiento temprano plantea nuevos desafíos para la predicción y respuesta climática. Tradicionalmente, El Niño alcanzaba su punto máximo en invierno, pero esta vez ya está afectando al sistema climático desde el verano. Esto sugiere que las estrategias de respuesta estacional existentes en áreas como la agricultura, la gestión de recursos hídricos y la preparación para desastres podrían quedar obsoletas.

Existen otras perspectivas. Algunos investigadores creen que la intensidad y el cambio temporal de este El Niño se han amplificado por el cambio climático. Por ejemplo, AP News informa que este El Niño es una evidencia de que el cambio climático está intensificando los efectos de El Niño. Además, Le Monde señala que este El Niño podría estar relacionado con las olas de calor récord en Europa. Estas perspectivas enfatizan que El Niño no es solo una variación natural, sino un fenómeno complejo que interactúa con el cambio climático.

Mirando hacia el futuro, este El Niño podría ser un precursor de cambios en el sistema climático a largo plazo, más allá de las anomalías climáticas a corto plazo. Por ejemplo, la selva amazónica ya ha sufrido sequías extremas e incendios debido a El Niño de 2023-24, y este evento podría poner a prueba aún más su resiliencia. Además, podría ser necesario un reajuste a largo plazo en áreas como la agricultura, la seguridad alimentaria, la distribución de recursos hídricos y la resiliencia de los ecosistemas.

Finalmente, la pregunta que plantea este El Niño no es simplemente '¿cuán fuerte es?', sino '¿cómo responde de manera diferente?'. En lugar de responder según los patrones del pasado, comprender y predecir el cambio en el 'sabor' se convertirá en un nuevo desafío para la ciencia y las políticas climáticas.

Este artículo se elaboró con ayuda de tecnología de IA a partir de fuentes públicas y pasó por el proceso de verificación de hechos y fuentes de The Gist. Las fuentes originales se indican a continuación. Errores y correcciones: corrections@thegist.co.kr

Fuentes

El Super El Niño: Rompiendo Moldes del Pasado — the gist.